Por ELVIA ANDRADE BARAJAS
*México gana en el primer encuentro 2-1; faltan 104
CIUDAD DE MÉXICO, ESTADOS UNIDOS, México, 11 de junio de 2026. — El Estadio Ciudad de México se cimbró al minuto 9 de la inauguración con el gol del mexicano Julián Quiñones al arquero sudafricano. Más tarde, Raúl Jiménez consolidó en un 2-0 definitivo el encuentro México – Sudáfrica, que hizo temblar al Coloso de Santa Úrsula, tres veces mundialista, y al Ángel de la Independencia, donde miles de aficionados nacionales y extranjeros festejaron el triunfo futbolístico de México. El campeonato se definirá en 104 partidos celebrados en este país, Canadá y Estados Unidos, donde se llevará a cabo la clausura y la entrega de la Copa FIFA 2026 el próximo 19 de julio.
Sin embargo, los gritos de indignación de las madres buscadoras, los contingentes estudiantiles y las marchas de los maestros de la CNTE dejaron un recordatorio latente de las deudas sociales del país. Fue un sismo civil, cargado de dignidad y reclamo, con pintas sobre la calzada de Tlalpan: CIUDAD CAPITAL DE LAS DESAPARICIONES, CAPITAL DEL FEMINICIDIO, CAPITAL DE LA VIOLENCIA, CAPITAL DEL ABANDONO, que se oponían frontalmente a los anuncios gubernamentales: CDMX CAPITAL DEL FÚTBOL, CAPITAL DEL BIENESTAR…
Previo a la inauguración la tensión parecía no ceder. Mientras los gritos de reclamo se encendían afuera, sobre el Estadio Ciudad de México se desplegaba un espectáculo de miles de drones que aprovecharon la oscuridad de la noche para formar figuras referentes al balompié.
La adrenalina colectiva subió de tono; muchos querían entrar a la fuerza, pero adentro ya no cabía ni un alfiler. Había más de 80 mil aficionados, en su mayoría gente que pagó cantidades extravagantes por un boleto, mientras en las inmediaciones los inconformes clamaban justicia y atención a sus demandas. La prensa extranjera transmitió con nitidez la realidad de los dos Méxicos.
La presidenta Claudia Sheinbaum no estuvo entre los privilegiados aficionados del Estadio Ciudad de México —antes Estadio Azteca—, presuntamente para evitar confrontaciones con las madres buscadoras, los contingentes de Ayotzinapa, la CNTE y los estudiantes del Politécnico que marcharon indignados por la falta de atención a sus problemáticas. Sheinbaum, junto a Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalino, y el alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, se concentraron en el Deportivo Galeana, en la GAM, desde donde siguieron el encuentro futbolístico por televisión.
En la cancha, la música intentó unificar los ánimos. Maná encendió la nostalgia con "Oye mi amor", seguido por el ritmo urbano de J Balvin y la sorpresiva energía cumbianchera de Los Ángeles Azules junto a Belinda. El clímax llegó con la reina de las Copas del Mundo: Shakira, quien tras una presentación que dividió opiniones y generó teorías en redes sociales sobre el uso de una supuesta doble, desmintió los rumores. Acompañada por el nigeriano Burna Boy, interpretó “Dai Dai”, el himno oficial, dejando el ambiente en un nudo de expectación justo antes del silbatazo inicial y el posterior estallido de Quiñones.
Tras el silbatazo final, la euforia movilizó a más de 120 mil personas rumbo al Ángel de la Independencia, donde ondearon banderas de México y gritaron vivas a la selección, pese a la intensa lluvia que los recibió.
Este histórico arranque es apenas el primero de los 5 capítulos que se escribirán en el Estadio Ciudad de México, el cual se perfila como el gran bastión de la emoción en el país. Tras el triunfo de hoy, la agenda en la capital continuará bajo el siguiente orden:
17 de junio: El color sudamericano inundará Santa Úrsula con el debut en la capital de Colombia frente a Uzbekistán.
24 de junio: El Tri regresará a su templo para cerrar la Fase de Grupos en un partido definitivo contra Chequia.
30 de junio (Dieciseisavos de Final): Si México cumple los pronósticos y avanza como líder del Grupo A, volverá a esta cancha ante un mejor tercer lugar.
5 de julio (Octavos de Final): La última gran cita de la capital, donde se definiría el pase a la élite del torneo.
El despliegue internacional: La ruta de los tres gigantes
Tras el pitazo en el Coloso, la maquinaria de la FIFA —la más grande de la historia con 48 selecciones y 104 partidos en total— se activará a escala continental de manera inmediata. Este viernes, la antorcha se traslada a los otros dos anfitriones con los debuts de Canadá frente a Bosnia y Herzegovina en Toronto, y Estados Unidos ante Paraguay en Los Ángeles.
El fin de semana desatará un bombardeo futbolístico con dobles carteleras diarias que llevarán la pasión a ciudades como Nueva York, San Francisco, Boston y Vancouver, destacando el esperado debut del Brasil de Vinícius Jr. frente a Marruecos el sábado, y el estreno del Estadio Monterrey el domingo con el duelo entre Suecia y Túnez.
El destino final en Nueva York
A partir de los Cuartos de Final, el torneo mudará su campamento entero a territorio estadounidense. Las 16 escuadras sobrevivientes se batirán en estadios de tecnología de punta en Miami, Dallas, Atlanta y Kansas City, buscando el boleto al partido que detendrá al planeta.
El viaje que hoy comenzó con el gol de Quiñones en el sur de la Ciudad de México culminará el domingo 19 de julio.
El escenario para la gran final y la ceremonia de clausura será el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey.
Ahí, ante más de 82 mil espectadores y una audiencia global de miles de millones, el cielo de la Costa Este se iluminará para coronar al nuevo monarca del mundo, cerrando una crónica que empezó con el rugido de Santa Úrsula y terminó en la capital del mundo.
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